En plena gira por el estreno de Cumbres Borrascosas, la actriz redefine su imagen con una serie de looks que confirman su estatus como referente absoluto de moda
Cada nuevo proyecto en la carrera de Margot Robbie marca también un punto de inflexión en su estilo personal. La actriz australiana ha demostrado, una y otra vez, que su presencia en la pantalla grande va de la mano con una narrativa visual cuidadosamente construida, donde la moda se convierte en una extensión de sus personajes. Tras conquistar al mundo con la estética rosa y nostálgica de Barbie en 2023 y tomarse una pausa para vivir su maternidad junto a su esposo Tom Ackerley, Robbie regresa con fuerza, elegancia y una sensibilidad renovada gracias a su participación en la esperada adaptación de Cumbres Borrascosas.
Este clásico de la literatura, que ha tenido múltiples versiones cinematográficas, vuelve a cobrar vida con una mirada contemporánea que ha despertado gran expectativa desde su anuncio. La elección de Margot Robbie y Jacob Elordi como protagonistas no hizo más que intensificar el interés por esta producción, que promete una carga emocional intensa y una estética tan poderosa como la historia que retrata. Como era de esperarse, una cinta de este calibre exige una gira promocional a la altura, y Margot ha sabido responder con una serie de apariciones que confirman su lugar como una de las figuras más influyentes del estilo actual.

Una nueva era estética
En sus más recientes apariciones públicas, la actriz ha sorprendido con una imagen que se aleja de lo convencional. Sus rizos naturales han quedado al descubierto, aportando un aire más orgánico y libre, mientras que sus elecciones de vestuario se han alineado con el espíritu oscuro, romántico y apasionado de la historia que protagoniza. El llamado method dressing ha sido clave en esta etapa, permitiéndole jugar con siluetas góticas, referencias literarias y detalles simbólicos que conectan directamente con la esencia de Cumbres Borrascosas.
Sin embargo, uno de los momentos más comentados de esta gira fue su aparición luciendo diseños de Victoria Beckham, confirmando una afinidad estilística que no pasó desapercibida. En medio de un contexto donde la diseñadora ha mantenido su enfoque creativo intacto, la elección de Margot como portadora de sus diseños se sintió natural y contundente: una musa moderna, sofisticada y con una fuerza silenciosa.
Plumas, dramatismo y libertad
Los atuendos seleccionados pertenecen a la colección Primavera-Verano 2026 de Victoria Beckham, presentada en París, y fueron cuidadosamente estilizados por Andrew Mukamal, uno de los nombres más solicitados del momento. Ambos looks compartieron un elemento en común que capturó miradas y generó conversación: las plumas. Más allá de su impacto visual, este detalle funciona como una metáfora poderosa, evocando tanto el clima agreste de la historia como la naturaleza indómita de sus protagonistas.
El primer look mostró a Margot con un vestido corto blanco adornado con plumas, combinado con plataformas en tono rosa que añadían un contraste inesperado y moderno. El peinado, ligeramente recogido y con textura, reforzaba una estética relajada pero intencional. En una segunda aparición, la actriz apostó por una tank top negra de estructura rígida, tipo corset, también decorada con plumas, acompañada de un pantalón ancho que equilibraba el dramatismo del conjunto con una silueta contemporánea.
El propio estilista compartió que la inspiración detrás de estas elecciones surgió de un pasaje de la novela, donde las plumas aparecen como símbolo de delirio, pasión y caos emocional, elementos centrales en la narrativa de Cumbres Borrascosas. Así, la moda se convierte en un puente entre literatura, cine y expresión personal.

Romanticismo y vanguardia en cada aparición
Más allá de los diseños de Victoria Beckham, Margot Robbie ha continuado elevando el nivel de su gira promocional con elecciones impecables. Para una entrevista televisiva, optó por un vestido negro de encaje con un aire romántico y oscuro, complementado con sandalias de tacón y gafas de sol de gran tamaño que aportaban un guiño contemporáneo. En otra ocasión, deslumbró con un mini vestido negro de líneas limpias y mangas holgadas, evocando una silueta victoriana reinterpretada con minimalismo y sofisticación.
Cada una de estas apariciones confirma que Margot Robbie no solo entiende la moda, sino que la utiliza como una herramienta narrativa. En esta nueva etapa de su carrera, la actriz se posiciona como una musa moderna capaz de reinterpretar clásicos, tanto en la pantalla como en el vestuario, consolidando una imagen que mezcla sensibilidad artística, elegancia y una libertad creativa que sigue marcando tendencia.










