MODA

Desde las calles de la capital francesa, la estrella colombiana revela el secreto para transformar un look casual en el atuendo de noche más sofisticado de la temporada.

París se ha convertido en el epicentro del mundo con el inicio de la Semana de la Moda este lunes 2 de marzo. Sin embargo, antes de que las modelos pisaran la pasarela, Sofía Vergara ya reclamaba el título de la mejor vestida en las avenidas parisinas. La actriz de 53 años ha aterrizado en la Ciudad de la Luz para demostrar que no se necesita un vestido de alta costura para derrochar elegancia; el verdadero lujo reside en saber accesorizar unos jeans de corte amplio.

Día y noche: La metamorfosis de Sofía en las calles parisinas

La primera lección de la colombiana ocurrió durante un paseo dominical tras el almuerzo. Sofía lució unos jeans anchos combinados con una playera blanca básica, pero elevó el conjunto al instante con un trench coat de ante marrón y botines de tacón vertiginoso. Un look chic sin esfuerzo que capturó la esencia del entretiempo francés.

Pero la verdadera magia sucedió al caer la noche. Sin cambiar de pantalones, Vergara transformó su imagen para una cena de gala sustituyendo la playera por un corsé de terciopelo en color borgoña, una de sus piezas fetiche. Añadió un abrigo de peluche y un clutch naranja vibrante, demostrando una maestría absoluta para transicionar una prenda informal hacia la sofisticación pura. Con su melena lacia y un maquillaje impecable en tonos tierra, Sofía confirmó que en París, la actitud y los accesorios adecuados lo son todo.

 

 

Desde las calles de Lima hasta las pasarelas más exclusivas de Italia: el diseñador que transformó la fibra de alpaca y el bordado ancestral en la nueva obsesión del «street style» global.

La Semana de la Moda de Milán ha sido testigo de una invasión de talento latino que está redefiniendo los códigos del lujo contemporáneo. Entre los gigantes de la industria, un nombre ha resonado con especial fuerza este 1 de marzo, marcando un hito para la moda sudamericana: Jorge Luis Salinas. El creativo peruano no solo presentó una colección; entregó un manifiesto de identidad, cultura y maestría técnica que dejó claro que el diseño artesanal es el verdadero futuro de la alta costura internacional.

Jorge Luis Salinas: El arquitecto del hilo y la herencia

Nacido y criado en Lima, Salinas lleva la moda en el ADN. Hijo de una modista, su conexión con las telas y las agujas comenzó en el taller familiar, una pasión que lo llevó a formarse en el prestigioso Philadelphia College of Textiles & Science. Tras décadas de evolución, desde la fundación de su primera marca Emporium hasta el nacimiento de su firma homónima J.Salinas, el diseñador ha hecho de su carrera una misión personal: dar voz y visibilidad al patrimonio cultural de Perú.

Lo que distingue a Salinas en un mercado saturado de fast-fashion es su compromiso innegable con la raíz. Sus piezas no son simples prendas; son historias tejidas que rescatan la mística de la selva amazónica, la fuerza de la danza Huaylas y la majestuosidad del Señor de Sipán. Con premios internacionales en Nueva York y Alemania que respaldan su trayectoria, su tercera aparición en Milán consolida su estatus como el embajador definitivo del diseño peruano en el mundo.

«Virreinato»: Donde el pasado colonial se encuentra con la rebeldía moderna

Su entrega para la temporada Otoño-Invierno 2026, titulada Virreinato, es un ejercicio magistral de equilibrio. Salinas toma como punto de partida la estética de la etapa virreinal peruana, pero la despoja de cualquier rastro de rigidez para transformarla en una propuesta vibrante, comercial y profundamente versátil. La colección es un diálogo entre siglos: técnicas de bordado tradicionales conviven con siluetas que apelan directamente a una audiencia joven y cosmopolita.

Sobre la pasarela milanesa desfilaron sacos estructurados, vestidos de seda adornados con olanes etéreos y sets de punto con una textura específica inspirada en el folclore marinero. Cada pieza es un objeto de contemplación, un lujo silencioso que revela su complejidad al observarse de cerca. No es solo ropa para usar; es arte para habitar, diseñado para una generación que busca autenticidad y propósito en lo que viste.

Sustentabilidad y Empoderamiento: El ejército de 50 artesanas

Detrás de cada costura de J.Salinas hay un ejército de talento femenino. Alrededor de 50 artesanas colaboran mano a mano con el diseñador, transformando saberes ancestrales en creaciones de vanguardia. Este enfoque humano se complementa con un compromiso férreo con la sustentabilidad y el uso de materiales locales de la más alta calidad, como el algodón Pima y la fibra de alpaca, elementos que son el alma de la industria textil peruana.

Jorge Luis Salinas ha demostrado que para ser global hay que ser profundamente local. Su éxito en Milán no es solo un logro personal, sino un triunfo para todo el diseño latinoamericano que hoy, gracias a su visión, se siente más moderno, contemporáneo y necesario que nunca. Sin duda, este es solo el comienzo de una nueva era donde el nombre de Salinas seguirá brillando en las capitales de la moda más importantes del planeta.

 

 

 

 

En un viaje nostálgico hacia los años noventa, el Golden Maknae de BTS redefine el concepto de sensualidad y estilo urbano, mientras se prepara para el regreso más esperado de la historia del K-pop con el álbum ARIRANG.

La industria de la moda y la música han vuelto a colisionar en un estallido de estilo que ha dejado a las redes sociales en un estado de euforia absoluta. Jung Kook, el integrante más joven del fenómeno global BTS, ha vuelto a tomar las riendas de su faceta como embajador global para protagonizar la nueva campaña de mezclilla Primavera 2026 de Calvin Klein. Esta no es una colaboración más; es la consolidación de un ídolo que, a sus veintiocho años, ha logrado fusionar la esencia clásica de una marca legendaria con la energía imparable de una estrella que domina el mundo entero.

Estética Noventera y Minimalismo: El uniforme de una nueva generación

La campaña, capturada bajo el lente magistral del reconocido Mert Alas, es un viaje visual que revisita la década de los noventa, una época donde la mezclilla era el símbolo máximo de la libertad y la rebeldía. Jung Kook aparece sumergido en una atmósfera cinematográfica, luciendo piezas que ya se perfilan como los objetos de deseo de la temporada. Desde los jeans rectos y holgados que evocan la comodidad de finales del siglo pasado, hasta una reinterpretación moderna de la icónica chaqueta Trucker, cada prenda parece haber sido diseñada para ser vivida y no solo vestida.

El video promocional es una pieza de arte en sí misma. Siguiendo al cantante a través de escenarios que van desde una bohemia tienda de discos hasta un refugio costero azotado por la tormenta, la narrativa nos permite ver a un Jung Kook completamente inmerso en sus grandes pasiones: la música y el baile. Con una banda sonora que evoluciona desde lo clásico hacia el ritmo vibrante de temas inolvidables, el anuncio incluye incluso un cameo sorpresa de la actriz Rosie Perez, quien le recuerda al ídolo coreano, entre risas, que una tienda de discos no es necesariamente una pista de baile.

Jung Kook: Entre la moda y el regreso triunfal de BTS

Para el artista, esta campaña representa una conexión profunda con su identidad personal. Según declaraciones del propio cantante, su amor por estas prendas radica en la capacidad que tienen para adaptarse a un estilo de vida moderno sin perder ese toque retro que tanto le fascina. Para Jung Kook, unir el baile y la moda con la energía de una gran ciudad ha sido una experiencia emocionante que llega en un momento crucial de su vida.

Y es que el 2026 no es un año cualquiera para el universo del K-pop. Tras una pausa de casi cuatro años en la que los integrantes del grupo cumplieron con sus responsabilidades militares en Corea del Sur, el regreso de BTS es finalmente una realidad inminente. La campaña de mezclilla sirve como el preámbulo perfecto para el lanzamiento del nuevo álbum del grupo, titulado ARIRANG, previsto para este 20 de marzo. La expectativa es total, ya que menos de un mes después de la salida del disco, la banda iniciará una gira mundial que promete romper todos los récords establecidos anteriormente.

Lujo accesible: Una colección disponible para el mundo entero

La propuesta de esta temporada no se queda solo en las imágenes impactantes. Calvin Klein ha diseñado una línea que incluye básicos elevados, desde camisetas informales con el logo clásico hasta chaquetas bomber extragrandes diseñadas para completar cualquier look urbano. Las piezas, que ya están volando de los estantes virtuales y tiendas físicas, ofrecen un rango de precios que permite a los fanáticos y amantes de la moda acceder al estilo que Jung Kook ha convertido en tendencia global.

Con el lanzamiento oficial de esta campaña, Jung Kook demuestra una vez más por qué es considerado el Golden Maknae. Su capacidad para transformar unos jeans básicos en una declaración de principios es lo que lo mantiene en la cima de la industria. Mientras el mundo cuenta los días para volver a ver a los siete integrantes de BTS juntos sobre un escenario, Jung Kook nos regala una última dosis de estilo, recordándonos que, aunque pasen los años, su influencia y su legado solo se vuelven más fuertes y modernos.

 

 

La estrella de ‘Bugonia’ se corona como el icono de estilo definitivo en la alfombra roja del Royal Festival Hall, rescatando la sofisticación del cuello halter y elevándola a un nuevo nivel de audacia.

Hay actrices que visten la moda, y hay iconos que, como Emma Stone, dictan el ritmo de las tendencias globales con un solo paso sobre la alfombra roja. Esta tarde, Londres se rindió ante la sofisticación de la ganadora del Oscar, quien acudió a la entrega de los Premios BAFTA 2026 no solo como una de las grandes favoritas por su papel en Bugonia, sino como la indiscutible musa del minimalismo moderno.

En una noche donde el lujo suele pecar de excesivo, Stone decidió que «menos es más», apostando por una silueta limpia, pero cargada de una sensualidad arquitectónica que dejó a los fotógrafos sin aliento. El protagonista absoluto de su estilismo fue un escote que promete convertirse en el objeto de deseo para las invitadas de la temporada verano 2026: el escote lágrima.

El poder del cuello ‘Halter’: Un homenaje a las grandes novias

Firmado por Louis Vuitton, la casa de la cual es embajadora global, el diseño en color negro de Emma Stone rescató el favorecedor cuello halter. Esta silueta, que ha sido la elección predilecta para momentos icónicos de estilo por figuras como Meghan Markle, Jennifer Lopez y Sofia Richie, encontró en Emma una nueva dimensión.

La abertura central en forma de lágrima resultó ser una apuesta tan arriesgada como acertada. El diseño, extremadamente pronunciado, permitió que los abdominales de la actriz se convirtieran en el accesorio principal, uniéndose a la tendencia de las celebridades que utilizan la anatomía como el detalle más elegante de la alta costura. Es una pieza que equilibra perfectamente la sobriedad del color con la osadía de la estructura.

Minimalismo de pies a cabeza: El sello Vuitton

Para no restar importancia a la impactante línea del vestido, la actriz de 37 años optó por un calzado que es la definición misma de la discreción: unas sandalias minimalistas en color negro. Sin ornamentos innecesarios, las sandalias alargaban su figura y mantenían la cohesión de un look que no buscaba gritar, sino susurrar lujo en cada fibra.

El estilismo de belleza siguió la misma línea de sofisticación práctica. Emma recogió su icónico corte bob en un peinado pulido, dejando apenas dos ligeros mechones enmarcando su rostro. Este peinado, fácil de replicar pero de impacto inmediato, se posiciona ya como el referente para eventos formales donde el tiempo es oro pero la elegancia es obligatoria.

La inspiración para la invitada perfecta del 2026

Más allá de la nominación y la estatuilla, lo que Emma Stone logró esta noche en el Royal Festival Hall fue darnos una lección de dirección creativa personal. El vestido «lágrima» no es solo una prenda de pasarela; es la guía definitiva para cualquier mujer que busque destacar en las bodas y galas del próximo verano.

Con este look, Emma Stone confirma que el secreto de la verdadera seducción reside en la precisión de los cortes y en la confianza de quien los porta. La era de Bugonia ha comenzado, y si el estilo de Emma es una pista de lo que vendrá, el 2026 será, sin duda, el año de la elegancia sin esfuerzo.

En plena gira por el estreno de Cumbres Borrascosas, la actriz redefine su imagen con una serie de looks que confirman su estatus como referente absoluto de moda

 Cada nuevo proyecto en la carrera de Margot Robbie marca también un punto de inflexión en su estilo personal. La actriz australiana ha demostrado, una y otra vez, que su presencia en la pantalla grande va de la mano con una narrativa visual cuidadosamente construida, donde la moda se convierte en una extensión de sus personajes. Tras conquistar al mundo con la estética rosa y nostálgica de Barbie en 2023 y tomarse una pausa para vivir su maternidad junto a su esposo Tom Ackerley, Robbie regresa con fuerza, elegancia y una sensibilidad renovada gracias a su participación en la esperada adaptación de Cumbres Borrascosas.

Este clásico de la literatura, que ha tenido múltiples versiones cinematográficas, vuelve a cobrar vida con una mirada contemporánea que ha despertado gran expectativa desde su anuncio. La elección de Margot Robbie y Jacob Elordi como protagonistas no hizo más que intensificar el interés por esta producción, que promete una carga emocional intensa y una estética tan poderosa como la historia que retrata. Como era de esperarse, una cinta de este calibre exige una gira promocional a la altura, y Margot ha sabido responder con una serie de apariciones que confirman su lugar como una de las figuras más influyentes del estilo actual.

Una nueva era estética

En sus más recientes apariciones públicas, la actriz ha sorprendido con una imagen que se aleja de lo convencional. Sus rizos naturales han quedado al descubierto, aportando un aire más orgánico y libre, mientras que sus elecciones de vestuario se han alineado con el espíritu oscuro, romántico y apasionado de la historia que protagoniza. El llamado method dressing ha sido clave en esta etapa, permitiéndole jugar con siluetas góticas, referencias literarias y detalles simbólicos que conectan directamente con la esencia de Cumbres Borrascosas.

Sin embargo, uno de los momentos más comentados de esta gira fue su aparición luciendo diseños de Victoria Beckham, confirmando una afinidad estilística que no pasó desapercibida. En medio de un contexto donde la diseñadora ha mantenido su enfoque creativo intacto, la elección de Margot como portadora de sus diseños se sintió natural y contundente: una musa moderna, sofisticada y con una fuerza silenciosa.

Plumas, dramatismo y libertad

Los atuendos seleccionados pertenecen a la colección Primavera-Verano 2026 de Victoria Beckham, presentada en París, y fueron cuidadosamente estilizados por Andrew Mukamal, uno de los nombres más solicitados del momento. Ambos looks compartieron un elemento en común que capturó miradas y generó conversación: las plumas. Más allá de su impacto visual, este detalle funciona como una metáfora poderosa, evocando tanto el clima agreste de la historia como la naturaleza indómita de sus protagonistas.

El primer look mostró a Margot con un vestido corto blanco adornado con plumas, combinado con plataformas en tono rosa que añadían un contraste inesperado y moderno. El peinado, ligeramente recogido y con textura, reforzaba una estética relajada pero intencional. En una segunda aparición, la actriz apostó por una tank top negra de estructura rígida, tipo corset, también decorada con plumas, acompañada de un pantalón ancho que equilibraba el dramatismo del conjunto con una silueta contemporánea.

El propio estilista compartió que la inspiración detrás de estas elecciones surgió de un pasaje de la novela, donde las plumas aparecen como símbolo de delirio, pasión y caos emocional, elementos centrales en la narrativa de Cumbres Borrascosas. Así, la moda se convierte en un puente entre literatura, cine y expresión personal.

Romanticismo y vanguardia en cada aparición

Más allá de los diseños de Victoria Beckham, Margot Robbie ha continuado elevando el nivel de su gira promocional con elecciones impecables. Para una entrevista televisiva, optó por un vestido negro de encaje con un aire romántico y oscuro, complementado con sandalias de tacón y gafas de sol de gran tamaño que aportaban un guiño contemporáneo. En otra ocasión, deslumbró con un mini vestido negro de líneas limpias y mangas holgadas, evocando una silueta victoriana reinterpretada con minimalismo y sofisticación.

Cada una de estas apariciones confirma que Margot Robbie no solo entiende la moda, sino que la utiliza como una herramienta narrativa. En esta nueva etapa de su carrera, la actriz se posiciona como una musa moderna capaz de reinterpretar clásicos, tanto en la pantalla como en el vestuario, consolidando una imagen que mezcla sensibilidad artística, elegancia y una libertad creativa que sigue marcando tendencia. 

 

El campeón mexicano y su esposa se roban las miradas en la Semana de la Moda al asistir al desfile de Amiri

Saúl “El Canelo” Álvarez ya no solo impone respeto con los puños. Hoy, su presencia trasciende el cuadrilátero y se mueve con total naturalidad en territorios donde el estilo, la imagen y la moda dictan las reglas. El boxeador mexicano se ha consolidado como una figura clave de la cultura contemporánea y, una vez más, lo demostró al aparecer entre los invitados más comentados de la Semana de la Moda de París.

Acompañado de su esposa, Fernanda Gómez, el campeón asistió al desfile de Amiri, firma de la cual es embajador desde el año pasado. Una alianza que no sorprende: ambos comparten una visión audaz, segura y sin miedo a romper moldes. Antes incluso de ostentar ese título, el Canelo ya había dejado claro su gusto por la moda, apostando por casas de lujo como Dolce & Gabbana para eventos especiales y apariciones públicas.

Un invitado que ya es habitual en Fashion Week

Lejos quedaron los días en los que la presencia de un boxeador en un evento de alta moda era una rareza. Hoy, el Canelo no solo asiste: destaca. Su paso por Fashion Week se ha vuelto recurrente y cada aparición reafirma su lugar como uno de los hombres mejor vestidos del circuito celebrity internacional.

París fue el escenario perfecto para esta nueva demostración de estilo. La pareja arribó a la capital francesa para presenciar la presentación de la nueva colección de Amiri, en el marco de una de las semanas más importantes para la industria de la moda. Y, como era de esperarse, su presencia no pasó desapercibida.

Un look que habla de poder y tendencia

Saúl Álvarez apostó por un estilismo sobrio pero contundente: cuello de tortuga negro combinado con una chaqueta de estampado animal, una de las tendencias más fuertes que marcarán el 2026. El resultado fue un equilibrio perfecto entre elegancia, riesgo y carácter, tres elementos que definen tanto su carrera deportiva como su evolución estética.

Fernanda Gómez, por su parte, reafirmó su estatus como referente de estilo al lucir un conjunto de minivestido y blazer en tono ladrillo, acompañado de un peinado pulido que elevó el look a otro nivel. Juntos, proyectaron una imagen de sofisticación moderna, dejando claro que son una de las parejas mejor vestidas del momento.

Durante el evento, se les vio interactuando con personalidades como Jeff Goldblum, quien también se ha convertido en un ícono del estilo llamativo y sin reglas, reforzando la idea de que la moda actual celebra la individualidad y la autenticidad.

Amiri y la nueva era del maximalismo

La colección Otoño/Invierno 2026 presentada por Mike Amiri confirmó por qué la firma se ha posicionado como uno de los referentes de la moda contemporánea. La propuesta incluyó claras influencias vaqueras, bordados florales, estampados audaces y una paleta de colores vibrantes que jugaron con contrastes bien ejecutados.

En una temporada donde el maximalismo comienza a tomar fuerza, Amiri ofreció una lección sobre cómo mezclar patrones, texturas y referencias sin perder coherencia. Aunque otras pasarelas destacaron por el dominio del layering, esta colección apostó por la personalidad, el exceso bien pensado y la libertad creativa.

Mucho más que moda

La aparición del Canelo Álvarez en París no es solo una anécdota fashionista: es la confirmación de una evolución. El campeón ha sabido construir una imagen que combina disciplina, lujo y autenticidad, demostrando que el estilo también es una forma de expresión y poder.

Junto a Fernanda Gómez, el mexicano reafirmó que su impacto va más allá del deporte. En París, entre flashes, pasarelas y grandes nombres de la industria, el Canelo volvió a ganar… esta vez, por nocaut estilístico. 

El diseñador francés convierte a una leyenda del estilo en el eje creativo de su colección otoño/invierno 2026

Simon Porte Jacquemus ha demostrado que su mayor fortaleza no reside únicamente en las siluetas que propone, sino en la capacidad de construir relatos emocionales alrededor de ellas. Su marca no se limita a vestir cuerpos: viste memorias, influencias y obsesiones personales que, colección tras colección, se convierten en potentes declaraciones estéticas. Esta vez, el diseñador francés presentó Le Palmier, su propuesta para otoño/invierno 2026, una colección profundamente cargada de simbolismo que encuentra su corazón creativo en una figura icónica: Paloma Picasso.

No se trata de una referencia superficial ni de un guiño pasajero. Paloma Picasso representa un punto de conexión íntimo entre el arte, la moda y los orígenes del propio Jacquemus. En 2017, cuando aún se encontraba en pleno ascenso, Simon Porte presentó su primera pasarela en el Museo Picasso de París. Hoy, casi una década después, regresa al mismo recinto para cerrar un círculo creativo que habla de evolución, memoria y respeto por las mujeres que han marcado su mirada estética.

Un año clave para Jacquemus

El 2026 parece marcar un antes y un después en la historia de la casa Jacquemus. Hace apenas unos días, el diseñador sorprendió al anunciar a su nueva —y hasta ahora única— embajadora: su abuela Liline Jacquemus. Una figura femenina fundamental en su vida, a quien atribuye haber moldeado la forma en que entiende la feminidad, la elegancia y la fuerza silenciosa de las mujeres reales.

Esta elección no fue casual. La colección Le Palmier dialoga directamente con esa visión: mujeres con carácter, historia y presencia, alejadas de la fragilidad estereotipada y mucho más cercanas a una feminidad poderosa, libre y profundamente estética.

Paloma Picasso como eje narrativo

Dentro de ese universo femenino, Paloma Picasso emerge como una musa natural. Hija del legendario Pablo Picasso y de la artista Françoise Gilot, Paloma creció rodeada de creatividad entre París y Nueva York, forjando un estilo propio que la convirtió en un ícono durante los años setenta y ochenta. Su estética —contundente, audaz, marcada por joyas escultóricas y una elegancia desafiante— sigue siendo una referencia viva dentro de la industria de la moda.

Jacquemus rindió homenaje a esta figura cerrando el desfile con una imagen cargada de simbolismo: una modelo vestida con una silueta asimétrica, sosteniendo una copa de vino frente a su pecho derecho. El gesto no pasó desapercibido. Se trató de una referencia directa a la icónica fotografía de Paloma Picasso capturada por Helmut Newton, una imagen que encapsula sensualidad, poder y sofisticación sin concesiones.

La inspiración quedó confirmada cuando el propio diseñador compartió la imagen original de Paloma en sus redes sociales, sellando así el vínculo entre musa y creador. Más que una cita visual, fue una declaración de admiración y continuidad estética.

Le Palmier: forma, peinado y concepto

El título de la colección no es fortuito. Le Palmier hace referencia al famoso peinado “palmera”, una coleta alta que dominó la escena estética de los años ochenta y que crea un efecto visual similar al de la planta que le da nombre. Este hairstyle fue uno de los protagonistas absolutos de la pasarela, llevado por la mayoría de las modelos como un símbolo de verticalidad, fuerza y teatralidad.

Antes del desfile, Jacquemus ya había anticipado este elemento a través de una serie de cortometrajes en los que distintos personajes portaban versiones personalizadas del peinado, adaptadas a sus identidades. En la pasarela, el concepto se expandió: no solo estuvo presente en el cabello, sino también en la construcción de los looks, algunos de los cuales evocaban la silueta de una palmera mediante sombreros amplios, estructuras voluminosas y gestos esculturales.

Una colección que mira al pasado para hablar del presente

Con Le Palmier, Jacquemus no propone una nostalgia literal, sino una reinterpretación sofisticada del legado visual de los años ochenta, filtrado por una sensibilidad contemporánea. La colección dialoga con el arte, la herencia cultural y la feminidad desde un lugar honesto, celebrando a las mujeres que han marcado historia sin pedir permiso.

Al tomar a Paloma Picasso como musa, el diseñador no solo rinde homenaje a una figura clave del estilo, sino que reafirma su interés por construir una moda con profundidad narrativa. Una moda que no grita, pero deja huella. Una moda que, como el arte, trasciende el tiempo.

Dos generaciones, un mismo lenguaje de estilo: música, actuación y moda se cruzan en uno de los desfiles masculinos más esperados de la temporada.

La Semana de la Moda de Milán no es solo una pasarela de tendencias futuras; es un escenario donde se escriben narrativas, se cruzan universos creativos y se consolidan figuras que trascienden su disciplina original. En esta edición, el desfile masculino de otoño/invierno 2026 se convirtió en el punto de encuentro de dos nombres que, desde lugares distintos, dominan la conversación global: Ricky Martin y Hudson Williams.

Entre la expectación, los flashes y la energía vibrante que caracteriza a Milán durante estos días, la presencia de ambos no pasó desapercibida. No solo por su estatus, sino por lo que representan dentro del ecosistema actual de la moda: influencia, identidad y una conexión directa con el pulso cultural del momento.

Ricky Martin es, desde hace décadas, una figura que no necesita presentación. Su impacto va mucho más allá de la música; su imagen ha evolucionado con naturalidad hacia un símbolo de sofisticación masculina, sensualidad elegante y presencia escénica. A lo largo de los años, ha sabido construir un estilo que dialoga con el lujo sin perder autenticidad, convirtiéndose en un habitual de las primeras filas de los desfiles más relevantes del mundo. Su sola aparición en Milán refuerza esa idea de que la moda también se nutre de trayectorias sólidas y carisma atemporal.

Hudson Williams, en cambio, representa la fuerza de una nueva generación que conecta con la moda desde una narrativa fresca, digital y profundamente contemporánea. Tras su creciente popularidad en el mundo audiovisual, su incursión en la industria de la moda ha sido natural y estratégica. Su debut sobre la pasarela durante esta misma semana confirmó lo que muchos ya intuían: Williams no es solo una figura emergente, sino un nuevo referente que entiende el lenguaje del lujo actual y lo traduce con una sensibilidad moderna.

Verlos compartir espacio entre los invitados al desfile masculino no fue una coincidencia, sino una declaración silenciosa. La firma que los reunió es conocida por su visión atemporal, su elegancia depurada y su capacidad de mantenerse relevante sin seguir modas efímeras. En ese contexto, Ricky Martin encarna la herencia, la experiencia y el magnetismo consolidado, mientras que Hudson Williams simboliza el presente y el futuro: la conversación digital, la cultura pop y la reinterpretación del estilo masculino.

Más allá de la colección presentada, su presencia conjunta refuerza una verdad cada vez más evidente dentro de la industria: hoy la moda se construye tanto en la pasarela como en el front row. Las figuras que ocupan esos asientos no solo observan, sino que amplifican el mensaje, lo reinterpretan y lo proyectan hacia audiencias globales.

Milán volvió a demostrar que la moda es un punto de encuentro entre generaciones, disciplinas y visiones. Y en esa intersección, Ricky Martin y Hudson Williams brillaron con luz propia, confirmando que el estilo no tiene edad, pero sí carácter. Dos nombres, dos trayectorias y un mismo impacto: el de convertir una aparición en un momento que define la temporada.

Rihanna vuelve a marcar el ritmo del estilo global al apostar por el estampado atigrado en una aparición que ya dicta el futuro de la moda

Si hay alguien capaz de anticipar el rumbo de la moda antes de que las tendencias se instalen en el imaginario colectivo, esa es Rihanna. La artista no solo observa lo que ocurre en el universo fashion: lo interpreta, lo transforma y lo proyecta hacia el futuro con una naturalidad que solo poseen los verdaderos íconos. Cada una de sus apariciones se convierte en una declaración estética, en un mensaje silencioso que el mundo aprende a leer con atención. Y esta vez, el mensaje es claro, audaz y feroz: el tiger print ha llegado para dominar el 2026.

Más allá de su faceta musical, Rihanna se ha consolidado como una figura clave en la conversación global sobre estilo. Su relación con la moda es lúdica, experimental y profundamente personal. No teme exagerar, mezclar o romper reglas, porque entiende que el verdadero lujo está en la autenticidad. Sus elecciones nunca son casuales; incluso en contextos cotidianos, su vestuario comunica intención, carácter y visión.

Rihanna

En su más reciente aparición, la cantante apostó por una variación del animal print que, hasta ahora, se mantenía en un segundo plano. Lejos del leopardo clásico o la serpiente recurrente, Rihanna eligió el estampado de tigre, llevándolo con una seguridad que solo confirma su poder como creadora de tendencias. El abrigo atigrado, acompañado de zapatos a juego, no solo elevó el look, sino que marcó un antes y un después en la evolución de este tipo de estampados.

Durante años, el animal print ha sido un pilar en las colecciones de lujo. Leopardo, cebra y pitón han transitado de las pasarelas a los armarios, transformándose en básicos infalibles del guardarropa contemporáneo. Sin embargo, como sucede con toda tendencia que alcanza un estatus permanente, la moda exige renovación. El tiger print aparece entonces como una evolución natural: conserva el dramatismo y el glamour del animal print tradicional, pero añade una carga visual más potente, gráfica y dominante.

Rihanna

A diferencia del leopardo, históricamente asociado a lo sensual y provocador, el tigre transmite autoridad, fuerza y presencia. Es un estampado que no busca agradar, sino imponerse. Y en ese lenguaje visual, Rihanna se mueve con absoluta maestría. Su elección no solo responde a una estética llamativa, sino a una narrativa de poder, independencia y carácter, valores que han definido su estilo a lo largo de los años.

Lo más interesante de esta nueva ola es cómo el animal print —incluso en su versión más salvaje— se integra con naturalidad en el día a día. Abrigos oversized, siluetas relajadas y accesorios contundentes permiten que estos estampados se alejen de lo extravagante para instalarse en lo cotidiano con una actitud cool y moderna. Lo que antes se reservaba para ocasiones especiales, hoy se adapta a la vida urbana sin perder impacto.

Rihanna entiende que la moda actual no se trata solo de lo que se lleva, sino de cómo se lleva. Su estilo siempre ha sido rebelde, impredecible y profundamente honesto. No sigue tendencias: las desafía, las redefine y, en muchos casos, las inaugura. Al apostar por el tiger print en un contexto de street style, la artista no solo reafirma su lugar como referente absoluto, sino que adelanta lo que veremos dominar el panorama fashion en los próximos meses.

El visionario italiano que vistió a Jackie Kennedy, Audrey Hepburn y Naty Abascal deja un legado inmortal que marcó para siempre la historia de la moda.

Solo unos pocos elegidos logran trascender su tiempo y convertir su nombre en un lenguaje propio. Valentino Clemente Ludovico Garavani fue uno de ellos. Hoy, la moda despide a uno de sus pilares más imponentes: el diseñador italiano falleció a los 93 años, dejando atrás no solo una firma, sino una estética, un color y una forma de entender la elegancia que sobrevivirá generación tras generación.

Hablar de Valentino es hablar del rosso Valentino, un tono intenso, luminoso y profundamente emocional que se convirtió en su sello más reconocible. Un color que no necesitaba presentación, porque bastaba verlo para saber quién estaba detrás. Ese rojo, que atravesó décadas de desfiles, alfombras rojas y momentos históricos, es apenas una puerta de entrada a un legado mucho más vasto.

El nacimiento de una obsesión: belleza, arte y perfección

Nacido en Voghera, en la Lombardía italiana, Valentino creció en un contexto marcado por la dureza de la Italia de los años 30 y 40. Sin embargo, desde muy joven tuvo claro que su destino no estaba en lo ordinario. Fascinado por los vestuarios de ópera, el brillo de las telas y la teatralidad del arte, descubrió pronto que la moda sería su lenguaje.

Gracias a su tía Rosa, modista, aprendió el oficio desde la base: cortar, coser, observar, perfeccionar. Esa formación artesanal, combinada con una sensibilidad estética excepcional, fue la semilla de todo lo que vendría después. A los 17 años dejó Italia para formarse en París, donde estudió en instituciones clave y trabajó junto a grandes nombres de la alta costura. Allí entendió la disciplina, la exigencia y el rigor que definirían su carrera.

Valentino Garavani

Roma, el amor y el inicio de la leyenda

En 1959, con apenas 27 años, Valentino regresó a Italia y abrió su primer atelier en Roma. El inicio fue tan brillante como frágil: el talento estaba, pero las dificultades económicas amenazaron con truncar el sueño. Fue entonces cuando apareció la figura fundamental de su vida personal y profesional: Giancarlo Giammetti.

Más que socio, Giammetti fue el gran aliado, el estratega y el amor silencioso que sostuvo la estructura de la marca durante décadas. Juntos lograron rescatar la firma, trasladarla a la icónica Via Condotti y presentar en 1962 el desfile que cambiaría todo, en el Palacio Pitti de Florencia. Aquel momento marcó el nacimiento oficial de Valentino como potencia internacional de la moda.

El rojo que conquistó al mundo

Desde su debut internacional, el rojo Valentino se convirtió en una constante, casi en un manifiesto creativo. Brillante, profundo, poderoso. Exceptuando contadas ocasiones —como la célebre colección blanca de 1968—, el rosso fue protagonista absoluto de su universo.

Valentino rompió con los rígidos cánones de la época al introducir siluetas fluidas, drapeados inspirados en túnicas helénicas y una feminidad que no era frágil, sino majestuosa. Sus vestidos no vestían a mujeres: las coronaban.

Valentino Garavani

Las musas que hicieron historia

Audrey Hepburn, Elizabeth Taylor, Marisa Berenson… pero fue Jackie Kennedy quien elevó a Valentino al Olimpo mediático. Tras el asesinato de John F. Kennedy, confió en él para vestir su luto, encargándole una serie de vestidos sobrios y elegantes que definieron una nueva forma de fortaleza femenina. Más tarde, también lo eligió para su boda con Aristóteles Onassis.

En ese mismo universo de glamour y lealtad surgió una relación inseparable con Naty Abascal, musa, amiga y embajadora natural del espíritu Valentino. Juntos compartieron viajes, desfiles y una complicidad que trascendía la moda.

Décadas después, su legado continuaría brillando en momentos inolvidables: Julia Roberts ganando el Oscar enfundada en un vestido vintage de Valentino, Anne Hathaway vestida de novia por él, o la princesa Magdalena de Suecia luciendo uno de sus diseños más simbólicos.

El último emperador de la moda

“Valentino es el último emperador”, dijo quién mejor entendió su figura. Vestidos cosidos a mano, piezas que podían alcanzar cifras astronómicas, y una visión de la alta costura como arte absoluto. Durante cinco décadas, Garavani defendió una moda lenta, precisa y profundamente emocional.

Su despedida en 2008 fue tan grandiosa como su carrera: un desfile en París, todas las modelos vestidas de rojo, y una ovación interminable que selló el final de una era. A partir de entonces, la firma continuó bajo nuevos directores creativos, pero siempre bajo la sombra elegante de su fundador.

Un legado que no muere

Valentino ya no es solo un hombre: es una institución, una referencia eterna al nivel de Balenciaga, Chanel o Yves Saint Laurent. Su nombre seguirá pronunciándose cada vez que el rojo vuelva a dominar una pasarela, cada vez que un vestido haga sentir poderosa a quien lo lleva.

Hoy la moda está de luto, pero también de celebración. Porque Valentino no se va: permanece en cada costura perfecta, en cada drapeado sublime y en cada mujer que, al vestirse de rojo, entiende que la elegancia puede ser eterna.

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