Del 19 al 27 de septiembre de 2025, San Sebastián volverá a convertirse en epicentro cultural con la celebración de la 73ª edición del Festival Internacional de Cine de San Sebastián, uno de los certámenes más prestigiosos del panorama europeo. La ciudad guipuzcoana se prepara para vestirse de gala con alfombras rojas, estrenos nacionales e internacionales, y encuentros que fusionan tradición y vanguardia cinematográfica.
El evento mantendrá su formato habitual en Donosti, con el Palacio Kursaal como sede principal. Allí se desplegará la alfombra roja por la que desfilarán estrellas consagradas y nuevas promesas, mientras que en sus salas se proyectarán las películas más relevantes de cada jornada. Paralelamente, otros espacios emblemáticos como los cines Príncipe, Tabakalera o el teatro Victoria Eugenia acogerán ciclos alternativos, retrospectivas y proyecciones especiales que expandirán la experiencia más allá del circuito oficial. El festival no solo toma la ciudad: la habita.
Este año, el cartel oficial rinde homenaje a la actriz Marisa Paredes, fallecida el 17 de diciembre de 2024. Paredes mantuvo una relación estrecha con el festival desde su primera participación en 1977, convirtiéndose en una de las figuras más reconocidas y queridas por el público donostiarra. Su presencia simbólica en esta edición funciona como puente entre generaciones y como recordatorio del impacto del cine español en la memoria colectiva.

El jurado de la Sección Oficial estará presidido por el director J. A. Bayona, acompañado por la guionista y realizadora Laura Carreira, la cineasta Gia Coppola y la artista argentina Lali Espósito, entre otros profesionales aún por anunciar. Su presencia garantiza una mirada plural que conjuga sensibilidad autoral, cultura popular y enfoque internacional.
Los premios más esperados volverán a ser la Concha de Oro a la mejor película y las Conchas de Plata a la mejor dirección, interpretación masculina y femenina. A ellos se sumarán reconocimientos como el Premio del Jurado —destinado a categorías técnicas como guion o fotografía—, el Premio del Público, el Premio de la Juventud y el prestigioso Premio Donostia, otorgado a trayectorias excepcionales. Este año, se anticipa que el Donostia recaerá en la productora Esther García y en la actriz Jennifer Lawrence, quien presentará en persona su nuevo filme Die My Love, un drama que aborda la depresión postparto desde una perspectiva íntima y cruda.

El palmarés se dará a conocer el 27 de septiembre durante la gala de clausura, cerrando una semana de cine y proyectando hacia el futuro los nombres que marcarán la conversación cinematográfica en los próximos meses.
Más allá de los premios, el Festival de San Sebastián sigue consolidándose como una plataforma esencial para el cine español, no solo como escaparate internacional, sino como espacio de encuentro real entre cineastas, público, industria y nuevas generaciones. Su fortaleza radica en su equilibrio: combina a directores emergentes con voces consagradas, apuesta por el cine de autor sin excluir propuestas comerciales y articula homenajes al pasado sin renunciar a las narrativas contemporáneas.

La selección de este año evidencia un compromiso con la diversidad estética y cultural. La presencia de cineastas locales convive con propuestas latinoamericanas, voces femeninas, películas de corte independiente y producciones con fuerte carga social. San Sebastián no solo celebra el cine: lo cuestiona, lo amplía y lo contextualiza en un mundo en transformación.
Con el homenaje a Marisa Paredes, el foco internacional que aporta Jennifer Lawrence y el liderazgo de figuras como Bayona, el festival refuerza su atractivo tanto para el público especializado como para las audiencias más mediáticas. Esa capacidad para conectar lo popular con lo autoral es, quizás, su verdadero sello de identidad. Porque en San Sebastián, el cine no es solo arte o industria: es diálogo, memoria y futuro compartido.


