Lacoste siempre ha entendido que su logo es mucho más que un simple emblema. El cocodrilo, inmortalizado por René Lacoste en los años veinte, simboliza una forma de vivir: elegancia en la cancha, disciplina en el juego y una rebeldía que desafía convenciones. Sin embargo, la maison francesa también ha demostrado que su icónico reptil es capaz de transformarse y adaptarse sin perder su esencia. Ya lo hizo en 2018, cuando sustituyó temporalmente al cocodrilo por una serie de animales en peligro de extinción —desde la esquiva vaquita marina hasta la majestuosa tortuga rugosa birmana— en una cápsula solidaria a beneficio de Save Our Species. Aquella colección se agotó en menos de una hora, convirtiéndose en un hito dentro de la moda con propósito.

Hoy, esa misma capacidad de reinvención regresa con un gesto cargado de simbolismo. En lugar del cocodrilo, aparece una cabra bordada en el pecho de las prendas. El mensaje es claro: se trata de un homenaje a Novak Djokovic, considerado por muchos el mejor tenista de todos los tiempos. Desde 2017, Lacoste respalda al jugador serbio, y ahora lo celebra con una cápsula exclusiva que une moda, deporte y leyenda.

¿Por qué una cabra? La respuesta está en el acrónimo GOAT (Greatest Of All Time), título que Djokovic se ha ganado con determinación y resultados. Con 24 títulos de Grand Slam en su haber, no solo es el jugador más laureado de la historia, sino también un símbolo de resistencia, disciplina y estilo. Virtudes que reflejan, como un espejo, las cualidades que caracterizaron a René Lacoste en sus días de gloria.
Thierry Guibert, director general de Lacoste, lo resumió con palabras cargadas de admiración durante la presentación oficial de la colección en Nueva York, ciudad que vibra como epicentro del tenis durante el US Open: “Novak Djokovic forma parte de la familia Lacoste desde hace más de ocho años. Juntos compartimos un periodo excepcional, durante el cual ganó 12 títulos de Grand Slam, la mitad de su carrera. Además de ser un jugador extraordinario, su tenacidad, su mentalidad y sus valores han contribuido a elevar y amplificar la marca”.

La elección de Nueva York como escenario no es casual. Fue allí donde René Lacoste ganó el campeonato estadounidense en 1926 y recibió por primera vez el apodo de Cocodrilo. Un año después, daría vida al polo que revolucionaría la manera de vestir en el deporte y en la calle. “Transformar hoy nuestro cocodrilo en cabra para rendir homenaje a Djokovic y revelar la colección en la Gran Manzana nos parecía la decisión más lógica”, añadió Guibert. “Es la mejor manera de mostrar que seguimos reinventando nuestros códigos, permaneciendo fieles al legado de René”.
La cápsula, con el evocador nombre “Del cocodrilo a la cabra”, reinterpreta las piezas icónicas de Lacoste con un aire contemporáneo. El clásico polo en Petit Piqué, el chándal de tafetán con patrón de diamantes, una chaqueta estructurada, camisetas de corte limpio, pantalones deportivos y gorras forman parte de la propuesta. Todas las prendas mantienen el minimalismo elegante y el savoir-faire característico de la maison, pero con un detalle único: un logotipo de cabra diseñado en exclusiva, presentado en el inconfundible verde Lacoste.

Más que ropa, esta cápsula limitada se convierte en un manifiesto. Un homenaje a la grandeza de Djokovic, al espíritu de superación que conecta generaciones y al legado de una marca que nunca deja de evolucionar. Disponible en mercados seleccionados a nivel global, la colección promete convertirse en objeto de deseo tanto para los amantes del tenis como para los devotos de la moda.
En el cruce entre deporte, lujo y cultura, Lacoste confirma una vez más que su cocodrilo puede transformarse sin perder su ferocidad. Y en esta ocasión, con orgullo, se convierte en cabra para celebrar al verdadero GOAT del tenis mundial.











