La modelo cautiva en la Fashion Week 2026 con un traje negro que desafía las reglas, dejando al descubierto sus tatuajes y redefiniendo la elegancia moderna.
La Ciudad de la Luz ha sido testigo de una transformación épica. En una semana donde la alta costura y la sastrería dominan las pasarelas, Paris Jackson ha llegado para reclamar su lugar como el nuevo icono de la rebeldía sofisticada. Durante el esperado desfile de Tom Ford, ahora bajo la dirección creativa de Haider Ackermann, la modelo dictó una cátedra sobre cómo romper los códigos convencionales del traje de poder.

Sastrería con alma de rock
Paris decidió que este 2026 es el año de la audacia. Su elección fue un traje negro de líneas arquitectónicas impecables: hombros esculpidos y pantalones de caída recta que estilizaban su figura. Sin embargo, el verdadero «efecto Jackson» estuvo en el styling.
En un movimiento maestro, Paris transformó lo que podría ser un look corporativo en una declaración de estilo al llevar su camisa blanca abierta estratégicamente desde el abdomen. Este detalle dejó al descubierto sus tatuajes, fusionando la sensualidad con la rigidez de la sastrería clásica. El resultado fue un equilibrio perfecto: el nuevo «power dressing» ya no busca encajar, sino redefinir la identidad.
Belleza «Wet» y labios de impacto
Para complementar una propuesta tan fuerte, Paris apostó por un beauty look de estética andrógina. Su peinado con efecto “wet” (húmedo) —pulido hacia atrás con un acabado brillante— aportó la sofisticación necesaria para una noche de gala.
En cuanto al maquillaje, la modelo optó por una piel luminosa, dejando que todo el protagonismo recayera en sus labios rojo intenso. Este toque inyectó la dosis justa de feminidad y poder, confirmando que el nuevo power suit se trata, sobre todo, de portarlo con actitud.

La era Ackermann en Tom Ford
El desfile fue el escenario ideal para esta aparición. Bajo la visión de Haider Ackermann, la casa Tom Ford ha iniciado una nueva etapa donde la sensualidad orgánica es la protagonista. La colección presentó abrigos de textura animal y faldas de lápiz que elevan el estilo de oficina a niveles de lujo extremo.
Ackermann ha demostrado ser el heredero legítimo del diseñador estadounidense, entendiendo que el lujo moderno necesita tanto de la estructura clásica como de la rebeldía que iconos como Paris Jackson proyectan en cada paso.










