Si existe una joya con una fuerte carga simbólica, capaz de resistir el paso del tiempo y transmitirse de generación en generación, ese es el broche familiar. Los amantes de la joyería vintage están de enhorabuena, ya que en 2025 esta pieza regresa con fuerza para convertirse en uno de los complementos más codiciados por las novias españolas. Se trata de un accesorio versátil que puede realzar el vestido, adornar un largo velo o una delicada mantilla, e incluso colocarse en el cabello a modo de peineta, siempre conservando ese halo de magia que lo distingue.
Como suele ocurrir en la moda, todo lo que triunfó en el pasado regresa con nuevo impulso. Y en este caso, basta con mirar siglos atrás para entender su valor. Más que un simple adorno, el broche nació con una función práctica: sujetar las prendas cuando aún no existían botones ni cremalleras, como recuerda Daniel Calvo, Director Creativo de Carrera y Carrera.

A lo largo de la historia, estas piezas únicas han acompañado a personajes ilustres. En Egipto eran utilizadas por faraones para anudar sus mantos de seda; en Roma, los emperadores las conocían como fíbulas, sus antecesoras directas; y durante la Edad Media, la nobleza las adoptó como símbolos de riqueza y estatus.
Así lucen nuestras novias:
Hace unos meses, Maristela deslumbró con un vestido de Lorenzo Caprile inspirado en los años 20 y en la película Érase una vez en América. Apasionada por esa época “tan delicada y elegante”, completó su look con pendientes de diamantes regalo de sus padres, un casquete familiar con pequeños cristales y un cinturón con broche antiguo que encajó a la perfección en su boda en Benicàssim.
La novia viral, Marta, eligió para su boda en Valencia un broche de brillantes de su abuela materna. Lo colocó en la espalda de su vestido de Isabel Núñez, cerrando la capa de seda y dando inicio a la cola, un detalle emotivo y elegante que marcó su look.

Para el caso de Cristina, lució un vestido de Dior en su boda religiosa en la Iglesia de Santa María de la Alhambra, completó su look con un velo inspirado en Balenciaga y un broche rectangular con diamantes en el escote. La pieza, heredada de su madre, destacó por su colocación sencilla y original.











