El verano ha traído consigo una nueva tendencia en el mundo de la realeza infantil: las trenzas con estilo, y dos jóvenes princesas están marcando pauta. La princesa Gabriella de Mónaco y la princesa Charlotte del Reino Unido han adoptado lo que ya muchos llaman el peinado no oficial del verano real: trenzas adornadas que combinan con sus elegantes atuendos y eventos oficiales.
El pasado 19 de julio, la princesa Gabriella, de 10 años, hizo una aparición pública junto a su familia para celebrar el 20.º aniversario de la ascensión al trono de su padre, el príncipe Alberto, en la emblemática Place du Palais en Mónaco. Para la ocasión, lució un delicado vestido blanco que hacía juego con su peinado: una trenza estilo diadema decorada con flores blancas frescas, convirtiéndola en una encantadora corona floral que homenajeaba sutilmente la bandera monegasca.

Gabriella no es la única royal de su generación que ha adoptado este look veraniego. La princesa Charlotte, también de 10 años e hija del príncipe William y Kate Middleton, ha sido una fiel seguidora del estilo trenzado desde hace años. Charlotte suele llevar dos versiones distintas del peinado: una con trenzas a cada lado recogidas en un moño o la más reciente, con ambas trenzas unidas en una sola más larga, siempre adornadas con un lazo.

Este 2025, Charlotte ha lucido su peinado favorito en sus tres apariciones públicas: en el 80.º aniversario del Día de la Victoria en Europa, durante Trooping the Colour en junio, y recientemente en Wimbledon, el 13 de julio. Allí, su trenza fue adornada con un lazo azul que combinaba perfectamente con el ribete de su vestido y el conjunto celeste de la princesa de Gales.
Detrás de ese impecable look infantil se encuentra, en ocasiones, la propia Kate Middleton, quien ha confesado que trenza el cabello de su hija, aunque no siempre con resultados perfectos. En una visita oficial en 2019, la princesa bromeó al elogiar las trenzas francesas de unas niñas, diciendo: «Intenté hacer una trenza con Charlotte esta mañana y realmente no funcionó muy bien.»

Aunque imperfectas o impecables, las trenzas se han convertido en el sello encantador de estas jóvenes figuras reales, demostrando que el estilo también se hereda… y se reinventa.








