Tras una intensa gira promocional de la segunda temporada de Miércoles —donde cada aparición se convertía en noticia por sus estilismos cargados de referencias góticas y teatrales— Jenna Ortega volvió a ser el centro de todas las miradas en la alfombra roja de los Emmy 2025. En esta ocasión, la actriz decidió dejar atrás el method dressing con el que venía jugando, optando por un look que habla más de la evolución de su estilo personal y de su consolidación como un auténtico ícono de la moda contemporánea.

El vestido elegido fue una creación de la primera colección de Sarah Burton para Givenchy, lo que en sí mismo ya lo convierte en un look de alto valor simbólico dentro de la industria. Se trató de un top de red cubierto de cristales y perlas que aportaban un brillo casi etéreo, acompañado de una falda negra de tiro bajo con caída fluida, abertura al muslo y complementado por unas plataformas de Louboutin que reforzaban la fuerza de su presencia en la alfombra. El maquillaje de Ortega, con un delineado intenso y labios en tonos oscuros, y su peinado con ondas naturales, mantuvieron la coherencia con el aura gótica que tanto la distingue, aunque con un toque más maduro y sofisticado.

Para Jenna Ortega, llegar impecable a los Emmy no es novedad. La actriz ya había dado de qué hablar en la edición de 2024, cuando deslumbró con un Dior semitransparente, bordado con flores moradas, que contrastaba con el característico negro de Wednesday Addams. Ese movimiento marcó un precedente: Ortega no teme jugar con los códigos de moda, transitar entre lo oscuro y lo romántico, y apropiarse de las tendencias sin perder autenticidad.
El naked dress, tendencia que parecía haber entrado en pausa tras su auge en 2024, demuestra así que sigue teniendo vigencia en las alfombras más exclusivas. Figuras como Margot Robbie y Dakota Johnson lo confirmaron en semanas recientes: Robbie con un Armani Privé plagado de pedrería en Londres y Johnson con un Gucci de encaje negro durante la gala Caring for Women. Ortega se suma a este movimiento, revitalizando el concepto del naked dress con un giro gótico y elegante que se diferencia de las interpretaciones más clásicas o puramente sexys de la prenda.

Más allá del vestido, lo que genera conversación es cómo Ortega se consolida como referente de estilo entre la generación Z y los nuevos consumidores de moda. Con solo 22 años, su capacidad de dictar tendencias la ubica en la misma línea de otras it girls del momento, pero con un sello personal que mezcla lo juvenil con lo sofisticado. Su influencia no se limita a la pantalla: cada aparición suya se convierte en inspiración para editoriales, diseñadores y jóvenes que replican su estética en redes sociales.
Con esta elección en los Emmy 2025, Jenna Ortega no solo reivindica la vigencia del naked dress, sino que reafirma su papel como una de las actrices más influyentes del panorama actual, tanto en la industria del entretenimiento como en el mundo de la moda.










