El Gran Premio de los Estados Unidos en Austin no es solo velocidad, motores y adrenalina: se ha vuelto una pasarela urbana donde moda, cultura local y activaciones reinventan la experiencia del aficionado. En la edición 2025, el Circuito de las Américas (COTA) vuelve a demostrar que ir a la F1 significa también vestirse para impresionar, explorar, interactuar y conectar con algo más que solo la carrera. Aquí te cuento lo más destacado en cuanto a vestimentas y estilo, y lo que están haciendo los organizadores para que cada rincón vibre con identidad texana.
Austin está celebrando su sabor local, y la moda de los asistentes lo refleja. En los últimos días se ha visto un fuerte predominio del estilo cowboy: sombreros (Stetsons), botas vaqueras, prendas de mezclilla – vaqueras y chamarras – que se combinan con camisetas de equipos o logotipos de F1. Este guiño al estilo texano no es solo apariencia, es parte de la atmósfera que el evento busca promover.

El ambientador cultural va más allá del calzado o los sombreros: se llama “Haturday” al sábado del Gran Premio, donde se alienta a los asistentes a llevar su sombrero texano, como parte de la identidad de comunidad.
El calor de Texas, combinando con la gran cantidad de caminatas, hace que la vestimenta funcional sea esencial. Muchos fans optan por outfits ligeros, tejidos transpirables, sneakers cómodos y sombreros para protegerse del sol. En las áreas VIP y de hospitalidad, el dress code marca “smart casual”: pantalones de vestir o chinos, camisas de cuello; las mujeres pueden usar vestidos, faldas, looks un poco más arreglados. Jeans limpios (sin rotos extremos), calzado decente, nada de prendas deportivas muy informales o rotas.
Los autos también se suman a esta tendencia estética. Seis equipos han presentado liveries especiales para destacar en Austin. McLaren por ejemplo incorpora una librea iridiscente inspirada en la paleta de colores de Google Gemini. Racing Bulls con Visa Cash App apuesta por un diseño tipo carey (tortoise shell), Williams rescata un estilo retro de 2002, Alpine luce los colores de Mercado Libre. Estas creaciones no solo decoran los autos, sino que combinan con uniformes, merchandising y presencia visual en toda la pista.

Fanáticos y marcas han elevado el nivel. Por ejemplo, McLaren lanzó colecciones exclusivas para Austin: gorras edición especial, ropa con los colores del GP de Austin, colaboraciones con New Era, colecciones de merchandising que combinan con la cultura local y el gusto del público joven.
GPFans
Pacsun también destaca: trae colecciones de moda F1-USGP con toque texano – sombreros vaqueros, trucker hats, camisetas, chaquetas, etc. La idea no es solo ofrecer merch oficial, sino permitir que los fans expresen su estilo personal integrando elementos locales.
La vestimenta también se vuelve parte del entretenimiento. No solo te vistes para ver la Fórmula 1, sino para participar en entornos donde la moda, el arte y la cultura convergen. Algunas de las experiencias más notables:
F1 Hub: una pop-up store que funciona varios días en el barrio South Congress Avenue, con colecciones especiales, colaboraciones, ropa, merch oficial, para que los fanáticos no solo vean los autos sino también vivan el ambiente.

McLaren Racing Live: Zone Studio: un espacio gratuito en el downtown de Austin donde arte, diseño, performance y cultura cruzan con la estética de McLaren. Se hacen murals, intervenciones artísticas, experiencias interactivas que mezclan moda, tecnología y marca.
McLaren
Activaciones de marcas: experiencias con simuladores de pits, pop-ups de moda, tiendas especiales de colecciones limitadas, todo pensado para que los asistentes se involucren y lleven algo tangible de recuerdo
Ver estos cambios hace evidente que la F1 en Austin no sólo quiere ser una carrera, sino un festival de cultura global con identidad regional marcadas. Cada livery especial, cada sombrero vaquero, cada colección exclusiva le da al evento una capa de significado que va más allá del automovilismo.
Para los fanáticos, esto significa que asistir ya no es solo apoyar a un piloto, sino expresarse; llevar un outfit que cuente algo, que diga de dónde vienes, qué te gusta. Para las marcas, una oportunidad enorme de conectar con públicos diversos, jóvenes, con gusto estético, que valoran el estilo tanto como el deporte.










