A dos décadas de ‘The Devil Wears Prada’, la editora más poderosa del mundo y su «asistente» favorita compartieron el escenario del Dolby Theatre. Entre diamantes amarillos y estatuillas doradas, te contamos todo sobre el momento que rompió el protocolo este 2026.
La 98ª edición de los Premios de la Academia ya prometía ser histórica, pero nadie estaba preparado para el choque de universos que ocurrió sobre el escenario. En un movimiento maestro de la producción, los Oscar 2026 lograron lo que parecía imposible: reunir a la mujer que inspira leyendas, Anna Wintour, y a la actriz que dio vida a la inolvidable Andy Sachs, Anne Hathaway. El Dolby Theatre se transformó por unos minutos en las oficinas de la revista Runway, desatando la locura de los fans que ya cuentan los días para el estreno de la secuela del icónico filme.

Dos leyendas, un mismo escenario: El efecto ‘Frankenstein’
La misión de las «Annas» era clara: premiar la excelencia estética. Juntas, presentaron las categorías de Mejor Diseño de Vestuario y Mejor Maquillaje, una elección de terna que no pudo ser más acertada dada la influencia de ambas en la industria de la imagen.
La gran ganadora de la noche bajo su mando fue ‘Frankenstein’, la obra maestra del director mexicano Guillermo del Toro. La diseñadora neozelandesa Kate Hawley recibió la estatuilla de manos de este dúo de hierro, seguida por el equipo de maquillaje compuesto por Mike Hill, Jordan Samuel y Cliona Furey, quienes transformaron a Jacob Elordi en una criatura cinematográfica inolvidable. Ver a la directora de la «Biblia de la moda» premiar el trabajo de caracterización junto a Hathaway fue, sin duda, el guiño más sofisticado de la velada.
Anne Hathaway: Una diosa de terciopelo y diamantes
Si alguien sabe cómo dominar una alfombra roja, es Anne Hathaway. Para esta noche épica, la actriz reafirmó su estatus de icono de estilo con un diseño de la colección de Alta Costura SS26 de Valentino. Se trató de un vestido de terciopelo negro de corte sirena que esculpía su silueta a la perfección, adornado con delicadas flores bordadas y un cinturón que acentuaba su cintura. Los guantes de ópera añadieron ese toque de vieja escuela de Hollywood que solo ella sabe portar con modernidad.
Pero el verdadero protagonista de su look fue el brillo. Anne deslumbró con el collar Neoclassical Starlight de la nueva colección de BVLGARI, una pieza de platino que custodia un impresionante diamante amarillo de 8,02 quilates. Acompañada de pendientes de diamantes intensos, la actriz demostró que, al igual que su personaje, ha dejado de ser la aprendiz para convertirse en la reina absoluta de la sofisticación.

El regreso del mito: Rumbo a la secuela
Este «momentazo» no fue casualidad. En este 2026, el mundo del cine está en vilo por el estreno de la segunda parte de The Devil Wears Prada. Ver a Anna Wintour compartir espacio con Hathaway es la confirmación de que la relación entre la realidad y la ficción nunca ha sido tan estrecha y armoniosa.
Mientras Conan O’Brien ponía la nota ácida a la noche, las «Annas» pusieron la elegancia, recordándonos que las tendencias pasan, pero el estilo y una buena película de culto son para siempre. La gala de los Oscar 2026 pasará a la historia no solo por sus ganadores, sino por habernos permitido ver, cara a cara, a la editora que hace temblar a la industria y a la actriz que nos enseñó a amarla.










