Quince años después de que “Baby” lo catapultara a la fama mundial y lo convirtiera en uno de los rostros más reconocibles del pop del siglo XXI, Justin Bieber volvió al lugar donde todo comenzó. El cantante canadiense regresó al bowling Lucky Strike Lanes, ubicado en Universal CityWalk, en Los Ángeles, escenario del emblemático videoclip grabado en 2010 que marcó el inicio de su fenómeno global.
El reencuentro quedó registrado en un video que Bieber compartió el jueves 11 de diciembre de 2025 en su cuenta oficial de Instagram y que rápidamente se viralizó, despertando una ola de nostalgia entre millones de seguidores alrededor del mundo. En las imágenes, el artista, hoy de 31 años, aparece recorriendo la bolera con un look relajado —camiseta gris oversize, pantalón corto, gorro y joyas— mientras interpreta a capela el estribillo y el segundo verso de Baby.
Rodeado de amigos y colaboradores cercanos como Eddie Benjamin, Oranj Goodman, Gabriel Jacoby y Kyle Massey, Bieber recrea el espíritu espontáneo del tema que definió a toda una generación. Entre palmas, armonías y beatboxing improvisado, el ambiente distendido refuerza la sensación de camaradería y celebración. “Fui a donde grabé el videoclip de ‘Baby’”, escribió el cantante en la publicación, mientras que Jacoby bromeó en los comentarios: “How’s my beatboxing”.
Baby, el inicio de una era
El video muestra al grupo caminando por la bolera mientras entonan fragmentos de la canción que marcó la adolescencia de millones de fans. Uno de los momentos más celebrados es cuando uno de sus acompañantes recita el icónico verso de Ludacris: “When I was 13, I had my first love”, una línea que quedó grabada en la memoria colectiva del pop.
Baby fue lanzada en 2010 como sencillo principal del álbum My World 2.0, el primer larga duración de Bieber, que debutó en el número uno del Billboard 200. El videoclip original, filmado precisamente en Universal CityWalk y Lucky Strike Lanes, contó con la participación de Ludacris, cuyo verso se volvió parte esencial del éxito. En su momento, Bieber explicó que la canción relataba la historia de un joven intentando recuperar a su exnovia, una narrativa simple pero efectiva que conectó de inmediato con el público adolescente.
El impacto fue inmediato y duradero: el video de Baby supera actualmente los 3.400 millones de visualizaciones en YouTube, consolidándose como uno de los clips más vistos en la historia de la plataforma.

Vigencia y reconocimiento
El regreso al bowling no solo fue un ejercicio de nostalgia, sino también una confirmación de la vigencia de Bieber en la industria musical. La publicación generó miles de comentarios cargados de emoción, recuerdos y agradecimientos por parte de fans que crecieron con su música. Además, músicos y colaboradores reaccionaron al gesto, reforzando el carácter simbólico del momento.
Este homenaje a sus inicios llega en un contexto especialmente favorable para el artista. A solo un mes del reencuentro, Justin Bieber recibió cuatro nominaciones a los premios Grammy por su séptimo álbum de estudio, SWAG, que alcanzó el segundo puesto del Billboard 200 y mantuvo el sencillo Daisies dentro del top 10 del Hot 100. Las candidaturas incluyen álbum del año, mejor álbum vocal pop, mejor interpretación pop solista y mejor interpretación R&B, consolidando su lugar en la música global.
Un símbolo de la cultura pop
El regreso de Justin Bieber a la bolera donde nació su mito musical funciona como un símbolo del impacto cultural de “Baby” y del recorrido de un artista que pasó de promesa adolescente a figura consolidada del pop internacional. Quince años después, el gesto conecta pasado y presente, recordando el punto de partida de una carrera que sigue marcando el pulso de la música contemporánea.










