Lo que comenzó como un rumor de pasillo en Hollywood se ha transformado en un tema de conversación global: Zoë Kravitz y Harry Styles parecen haber llevado su relación al siguiente nivel. El pasado 24 de agosto, ambos fueron sorprendidos paseando por Roma, caminando del brazo en un escenario tan romántico como las calles de la capital italiana. Esa primera aparición pública fue suficiente para encender las redes sociales y colocar sus nombres en las tendencias del momento.
Días más tarde, las sospechas se confirmaron con nuevas imágenes captadas en Brooklyn, Nueva York. Esta vez, los artistas no solo caminaban juntos, sino que fueron vistos tomados de la mano en pleno Williamsburg, un gesto que terminó por consolidar la narrativa de un romance en ciernes.
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Un fan presente en la escena aseguró que la complicidad entre ellos era evidente: reían, se miraban con naturalidad y transmitían una sintonía difícil de ignorar. “Definitivamente son pareja”, afirmó el testigo, agregando que, aunque intentaban pasar desapercibidos, la conexión entre ambos era demasiado visible.
Lo llamativo es que este acercamiento no parece un hecho aislado. A la postal romana se suman ahora las imágenes en Nueva York, lo que apunta a que la relación va más allá de un simple encuentro casual. Ninguno de los dos ha hecho declaraciones públicas, pero fuentes cercanas revelaron a medios estadounidenses que su vínculo no responde a etiquetas tradicionales. Según TMZ, estarían disfrutando de un tipo de relación abierta, descrita como “amigos con beneficios”, priorizando la espontaneidad y la complicidad sin presión de compromisos formales.

Harry Styles, tras el éxito de su gira Love on Tour, y Zoë Kravitz, quien atraviesa un gran momento profesional como actriz y directora, parecen coincidir en una misma filosofía: disfrutar del presente sin prisas y sin la necesidad de exponer demasiado su vida privada.
El nombre de Zoë Kravitz también ha sido vinculado en los últimos meses con Austin Butler, con quien compartió protagonismo en la película Caught Stealing. Durante la gira de promoción, ambos fueron vistos en varias ocasiones mostrando cercanía, lo que levantó rumores de una posible relación.
Incluso en agosto, durante un evento en París, varios testigos afirmaron haberlos visto compartir un beso en una reunión privada posterior al estreno, hecho que alimentó la especulación entre fans y medios internacionales.

Sin embargo, fuentes cercanas a los actores aseguraron a Page Six que no existe nada formal entre ellos. Lo que comparten, insisten, es una amistad y el vínculo profesional derivado de su colaboración en la cinta.
Con este nuevo capítulo, la narrativa cambia: el protagonismo ya no está en Butler, sino en Styles. El romance entre Harry y Zoë no solo mezcla música, cine y moda —ámbitos donde ambos son referentes—, sino que también despierta una enorme expectación mediática. Aunque todavía no hay confirmación oficial, todo indica que estamos frente a una de las parejas más comentadas del cierre de 2025, un dúo que combina carisma, talento y estilo propio.










